El Stabilizer es un dispositivo de biofeedback ideado para la readaptación de la actividad muscular que proporciona retroalimentación visual durante el tratamiento. Se utiliza especialmente en ejercicios cuyo objetivo es la protección y estabilización de las articulaciones, lo cual es especialmente importante en la prevención y el tratamiento del dolor de la espalda baja (columna lumbar) y del cuello (columna cervical).

 

La finalidad del Stabilizer es hacer consciente a la persona de su movimiento corporal durante el ejercicio y fomentar por tanto que éste sea eficaz. El Stabilizer colabora en la reeducación muscular intentando determinar si el paciente puede aislar y mantener selectivamente la contracción de los músculos estabilizadores de la región cervical y/o lumbopélvica, según donde se esté trabajando.

 

Las indicaciones más frecuentes del Stabilizer son: el reentrenamiento de la función abdominal, el control del funcionamiento de los músculos de la columna lumbar, la protección y estabilización de las articulaciones durante el ejercicio a través de los músculos que las gobiernan, la prevención y/o tratamiento del dolor lumbar y/o de cervical, la facilitación de los ejercicios domiciliarios, entre otras.

 

El Stabilizer destaca por su importancia en la ayuda de lesiones de la espalda baja ya que mejora la estabilidad global de la musculatura lumbar y abdominal, generalmente debilitada por el sedentarismo, la falta de solicitación activa, el exceso de movimientos repetitivos de bajo control que combinan planos y la práctica de ejercicios con altos pesos e impactos, pero las investigaciones han mostrado que este tipo de ejercicio es altamente efectivo también de cara a tratamientos en presencia de hernias discales cervicales, latigazo cervical, restricciones de movilidad raquídeas de origen no congénito, sobrecargas musculares recurrentes, etc.

 

El valor añadido de la herramienta Stabilizer que detectamos en BeMOV Fisioterapia en León está en que se trata de un método de trabajo que de manera inmediata y objetiva informa al paciente de los efectos de su activación muscular y le permite interiorizar las sensaciones que se adecúan o se alejan de las pretensiones que persigue el ejercicio, pudiendo así ajustar en tiempo real la cantidad y la calidad del movimiento exigido.